Las aftas bucales en niños son pequeñas llagas redondeadas, blanquecinas o amarillentas con un borde rojo, que aparecen dentro de la boca y molestan sobre todo al comer o cepillarse. Suelen curarse solas en torno a una o dos semanas. Mientras tanto, ayuda mantener la boca limpia con suavidad, ofrecer comidas blandas y no ácidas, beber agua y, si hay dolor, el analgésico que indique el pediatra.
¿Qué son exactamente las aftas?
Son úlceras superficiales de la mucosa de la boca. Aparecen en la cara interna de labios y mejillas, en la lengua, el suelo de la boca o las encías. Pueden ser únicas o varias a la vez, y suelen doler más los primeros días. No son lo mismo que el herpes labial, que aparece por fuera, en el borde del labio, en forma de ampollas.
¿Por qué salen aftas a los niños?
- Pequeñas heridas: un mordisco en la mejilla, un cepillado brusco, un alimento duro o un roce de la ortodoncia.
- Infecciones víricas: como la enfermedad de manos, pies y boca, frecuente en niños pequeños, o la primera infección por el virus del herpes, que puede causar muchas llagas en la boca y las encías con fiebre.
- Alimentos: algunos niños son sensibles a alimentos ácidos o a determinados ingredientes.
- Déficits nutricionales: en aftas muy repetidas se puede valorar la falta de hierro, ácido fólico o vitamina B12.
- Estrés o cansancio y periodos de defensas bajas.
- Algunas pastas de dientes con ciertos detergentes pueden favorecerlas en niños sensibles.
¿Cómo saber si es un afta?
Lo característico es una llaga redonda u ovalada, con el centro blanquecino y el borde rojo, que duele al tocarla. El niño puede rechazar comer, babear más o quejarse al cepillarse. Si hay muchas llagas, fiebre, malestar general o lesiones también en manos y pies, probablemente se trate de una infección vírica y conviene que lo valore el pediatra.
¿Cómo aliviar las molestias?
- Mantén la boca limpia cepillando con suavidad, con un cepillo blando, evitando rozar la llaga.
- Ofrece agua con frecuencia para evitar la deshidratación si come poco.
- Usa frío: agua fresca o alimentos fríos alivian el dolor.
- Analgésicos como paracetamol o ibuprofeno, solo en la dosis indicada por el pediatra según su peso y edad.
- Geles o productos para aftas pensados para niños, si los recomienda el pediatra o el dentista.
- Evita remedios caseros agresivos, como aplicar sal o alcohol sobre la llaga.
¿Qué puede comer un niño con aftas?
Los alimentos blandos, templados o fríos y no ácidos hacen las comidas menos dolorosas:
- Purés y cremas templadas.
- Yogur, natillas, flan o compota.
- Sopas suaves y pasta bien cocida.
- Tortilla, pescado blanco o arroz.
- Helado o polos como alivio puntual.
Conviene evitar mientras dura la molestia los alimentos crujientes o duros, como patatas fritas o tostadas, los picantes, los muy salados y los ácidos, como naranja, tomate, kiwi o zumos cítricos.
¿Cuánto tardan en curarse?
Las aftas comunes suelen mejorar en pocos días y curarse por completo en una o dos semanas sin dejar cicatriz. Las molestias son mayores los primeros días y van cediendo poco a poco. Cuando se deben a una infección vírica, la duración depende de la propia infección, y la fiebre o el malestar suelen pasar antes que las llagas.
¿Cómo mantener la higiene si le duele cepillarse?
No conviene dejar de cepillar los dientes, porque la acumulación de placa empeora la situación. Usa un cepillo infantil de cerdas suaves, poca cantidad de pasta y movimientos delicados, evitando la zona de la llaga. Si la pasta le escuece, puedes usar una de sabor suave durante esos días. Tras las comidas, un enjuague con agua ayuda a retirar restos.
¿Las aftas son contagiosas?
Las aftas comunes no lo son. Sin embargo, cuando las llagas se deben a una infección vírica, como la enfermedad de manos, pies y boca o el herpes, sí puede haber contagio a través de la saliva y el contacto. En esos casos conviene extremar la higiene de manos, no compartir vasos ni cubiertos y seguir las indicaciones del pediatra sobre la asistencia a la guardería o el colegio.
¿Se pueden prevenir?
- Usar un cepillo de cerdas suaves y enseñar un cepillado sin brusquedad.
- Mantener una alimentación variada y equilibrada.
- Si se repiten mucho, observar si coinciden con algún alimento o pasta de dientes.
- Revisar en el dentista bordes de dientes rotos u ortodoncia que rocen.
¿Cuándo hay que consultar?
Conviene consultar con el pediatra o el dentista infantil si:
- Las aftas son muy dolorosas o grandes.
- No mejoran en una o dos semanas.
- Aparecen con mucha frecuencia.
- Hay fiebre alta, malestar o lesiones en otras partes del cuerpo.
- El niño no quiere beber o muestra signos de deshidratación.
Cuidamos la boca de tus hijos
Las aftas suelen ser leves, pero si se repiten o hay algo en la boca que las provoca, merece la pena revisarlo. En nuestra clínica de Dos Hermanas (Sevilla) atendemos a niños de todas las edades en un ambiente cercano. Pide cita para su revisión.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan en curarse las aftas bucales en niños?
Habitualmente desaparecen solas en torno a una semana. Si duran más o son muy dolorosas, conviene consultar con el pediatra o el dentista.
¿Qué alimentos evitar mientras el niño tiene aftas?
Alimentos crujientes, ácidos (cítricos) o muy picantes, ya que pueden irritar más la zona afectada.
¿Las aftas son contagiosas?
Depende de la causa — algunas infecciones virales que las provocan sí pueden contagiarse, así que conviene evitar compartir cubiertos, vasos o juguetes que se lleven a la boca mientras dura el brote.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.