Tipos de empastes dentales que existen

Tipos de empastes dentales que existen

Los principales tipos de empastes dentales son los de resina compuesta, del color del diente y hoy los más utilizados; los de ionómero de vidrio, que liberan flúor; y las incrustaciones de cerámica o composite para reconstrucciones grandes. La amalgama de plata, el empaste metálico tradicional, apenas se usa ya y en la Unión Europea está restringida desde 2025. La elección depende del tamaño y la ubicación de la caries.

¿Qué es un empaste y cuándo se necesita?

Un empaste u obturación restaura la parte del diente que se ha perdido por una caries, una fractura pequeña o un desgaste. Primero se elimina el tejido dañado y después se rellena la cavidad con un material que devuelve al diente su forma y su función. Cuanto antes se trata una caries, más pequeño y sencillo es el empaste.

¿Qué son los empastes de resina compuesta?

Son los empastes "blancos". Están hechos de una resina con partículas de relleno que se adhiere al diente y se endurece con luz.

  • Ventajas: muy estéticos, se adhieren al diente y permiten conservar más tejido sano, y sirven tanto en dientes anteriores como en muelas.
  • Limitaciones: requieren una técnica cuidadosa y un buen aislamiento de la saliva, y pueden desgastarse o tintarse con los años.

Con buenos cuidados, suelen durar bastantes años.

¿Qué es el ionómero de vidrio?

Es un material que combina partículas de vidrio y un componente ácido. Se adhiere al diente y libera flúor de forma progresiva, lo que ayuda a protegerlo frente a nuevas caries.

  • Usos habituales: dientes de leche, caries en el cuello del diente junto a la encía, restauraciones provisionales o como base bajo otro material.
  • Limitaciones: es menos resistente que la resina, por lo que se reserva para zonas con poca carga masticatoria.

¿Qué pasa con los empastes de amalgama?

La amalgama es el empaste plateado tradicional, una aleación de metales que contiene mercurio. Fue muy utilizada durante décadas por su resistencia. Sin embargo, por motivos medioambientales relacionados con el mercurio, su uso se ha ido abandonando y en la Unión Europea está prohibido desde el 1 de enero de 2025, salvo en casos excepcionales en que el dentista lo considere estrictamente necesario. Hoy se utilizan materiales del color del diente.

¿Hay que cambiar los empastes de amalgama antiguos?

No necesariamente. Si un empaste de amalgama está en buen estado, no hay que sustituirlo de forma sistemática, ya que retirarlo también supone eliminar algo de diente sano. Se recomienda cambiarlo cuando está fracturado, filtrado, tiene caries alrededor o por motivos estéticos, valorándolo con el dentista.

¿Qué son las incrustaciones?

Cuando la caries o la fractura es demasiado grande para un empaste directo pero no tanto como para una corona, se puede usar una incrustación. Es una pieza de cerámica o composite fabricada a medida, normalmente en laboratorio o con tecnología CAD/CAM, que se cementa en el diente. Ofrecen gran resistencia y ajuste y conservan más diente que una corona.

¿Cómo se hace un empaste?

  1. Diagnóstico: exploración y, a menudo, radiografía para ver la profundidad de la caries.
  2. Anestesia local, si es necesaria.
  3. Eliminación de la caries y limpieza de la cavidad.
  4. Aislamiento del diente para mantenerlo seco.
  5. Aplicación del material por capas, si es resina, y endurecimiento con luz.
  6. Ajuste de la mordida y pulido.

¿Duele hacerse un empaste?

Con anestesia local no debería doler; solo se nota la vibración del instrumental. Después puede haber algo de sensibilidad al frío o al morder durante unos días, sobre todo si la caries era profunda. Si la molestia al morder persiste, conviene volver para ajustar la altura del empaste.

¿Cuál es el mejor empaste?

No hay un material único válido para todos los casos. Depende del tamaño y la ubicación de la caries, de la fuerza que recibe esa zona al masticar, del riesgo de caries del paciente y de la estética. El dentista recomendará la opción más adecuada tras valorar el diente.

¿Cuánto dura un empaste?

Su duración depende del material, del tamaño de la restauración, de los hábitos, como apretar los dientes, y de la higiene. Un empaste no dura para siempre: con el tiempo puede desgastarse o filtrarse por los bordes. Las revisiones periódicas permiten detectar estos problemas y renovarlo antes de que aparezca una nueva caries debajo.

¿Cómo cuidar los empastes?

  • Cepillado dos veces al día con pasta fluorada.
  • Limpieza diaria entre los dientes.
  • Moderar el azúcar y los picoteos.
  • Evitar morder objetos duros.
  • Revisiones periódicas.

Revisamos tus empastes

Si tienes una caries, un empaste antiguo que te preocupa o notas sensibilidad, en nuestra clínica de Dos Hermanas (Sevilla) valoramos tu caso y te explicamos qué material es más adecuado. Pide cita.

Preguntas frecuentes

¿Los empastes blancos son tan resistentes como los de amalgama?

La resina compuesta recupera buena parte de la resistencia original del diente y es una opción sólida tanto para dientes delanteros como traseros, aunque cada material tiene su indicación según el caso.

¿Cuánto dura un empaste?

Depende del material y del cuidado: la amalgama puede durar hasta 10 años, y la resina compuesta también puede durar mucho tiempo con buena higiene y revisiones periódicas.

¿Puedo cambiar un empaste de amalgama por uno blanco?

Sí, es posible sustituirlo por estética; coméntalo con tu dentista para valorar el estado del diente y la mejor opción de material.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.